• ....

La energía y el pensamiento positivo

Lisbet Rodríguez del RiscoLa energía y el pensamiento positivo.

En algunas ocasiones, en conversaciones que se intuyen distendidas y provechosas a nivel interpersonal, con cierta frecuencia "se me acaba lo bueno", cuando llegamos al punto en que alguien te pregunta sobre ..¿Y que corriente psicológica sigues?.. o... ¿Cómo es eso de la energía positiva y la visualización?.
A algunas personas les resulta un tema "raro", se asocia con algo mítico y fantástico, lo que es cuanto menos curioso en sociedades acostumbradas a creer. Hoy voy a intentar resumirlo para expresarlo de la mejor forma que sé y que básicamente es la que comparto cuando me enfrento a esas curiosas preguntas que a veces vienen acompañadas de expresiones de incredulidad ya sean verbalizadas o a través de caras que son auténticos poemas.

Energía y Pensamiento positivo.

Energía y Pensamiento positivo.

"Es cuestión de física, las energías son ciencia y nosotros (el ser humano) como materia que somos también transmitimos y nos cargamos de energía". Probablemente si este artículo lo lee un físico me pudiera decir que esta expresión no es exactamente correcta pero a grandes rasgos para los no entendidos en la física como yo y probablemente tú que estás leyendo es absolutamente clara y desde luego verídica. Resulta que comprendemos y aceptamos las cargas de objetos como las pilas, damos por cierto que la naturaleza, tierra, agua transmiten cargas energéticas, estudiamos física en el colegio no sin pasar quebraderos de cabeza y sin embargo, olvidamos lo aprendido a la hora de relacionarnos con nosotros mismos y con los otros.
Ya en el año 94 cuando aún no me había graduado mi profesor de prácticas me enseñó una lección que aún sigo aplicando, es sencilla y no tiene que ver nada con la higiene sino con el equilibrio de las energías. Recuerdo que la primera vez que me instó a lavarme las manos entre paciente y paciente mi respuesta rápida, ignorante del tema en aquella época y propia de mi más tierna juventud, fue, pero si no le he tocado. En ese momento asumí que era una cuestión higiénica, y él, con paciencia y mirada tranquila me respondió algo así cómo:

- Ya lo sé, pero hay muchas maneras de interactuar con las personas, a través de la palabra como ya sabes, a través de las emociones y gestos de afectos y de muchas otras formas, pero hay una que pocos tienen en cuenta y es a través de las energías.

Yo me quedé ojiplática, por eso me es fácil ponerme en el lugar de mis interlocutores. Y fué entonces cuando empezamos a hablar de las energías que nos transmitimos los seres humanos cuando nos comunicamos y empece a interesarme por el tema. Lo que a grandes rasgos me transmitió fue que debíamos ser nosotros como profesionales responsables con nosotros mismos y que en proceso terapéutico al escuchar y trabajar con el otro te cargas de esa energía ajena que no siempre tiene que ser negativa, pero al lavarte las manos estás descargándote en cierta medida de esa energía externa y te dispones a trabajar con tu propia energía y a cargarte de la energía del universo.

A partir de ese día es una práctica habitual en mi día a día profesional. Descalzarse o tener un pequeño tiesto con tierra es otra opción muy válida.

Cuando aprendemos a ser objetivos y consecuentes, comprometiéndonos con nuestra propia evolución somos capaces de obtener un mejor balance de nuestras energías y no disputamos por la energía de otros, que digamos que físicamente es lo que podría explicar las luchas de poder que establecemos en nuestras relaciones interpersonales ya sean con la familia de origen o con la pareja e incluso de forma inconsciente las establecemos con los hijos.

Una clara lucha de poder por las energías podríamos centrarla en las pugnas por el poder en las parejas:
Al inicio de una relación de pareja la energía fluye libremente en ambas direcciones y nos sentimos eufóricos y animados por lo que damos por hecho que esa vitalidad se va a mantener, y asumimos que esa energía la obtendremos de la otra persona con lo que se produce una desconexión con tu propia fuente de energía y con los otros y empiezas a recurrir a la energía de esa persona en concreto, es en ese justo instante cuando esa persona pasa a ser lo que se conoce como vampiros energéticos y aparecen las pugnas de poder.

energia positiva

Al aprender a gestionar nuestra energía y centrarnos en nosotros mismos, no nos estamos aislando ni convirtiendo en seres raros y alejados de las relaciones sociales. Personalmente lo considero un acto de generosidad hacia tí mismo y los otros.


Creo firmemente en lo que afirmo porque de esa manera estamos cuidándonos y estaremos más predispuestos a ofrecer, porque alguien que no tiene energías para sí es incapaz de transmitir, no porque no quiera, sino porque no dispone de ese recurso. Cuando nos cuidamos a nosotros mismos y allí es donde en mi visión y mi trabajo entra la visualización guiada, la meditación o la relajación estamos más preparados para gestionar nuestra salud, nuestros tiempos y nuestras capacidades y necesidades, siendo conscientes de nuestras prioridades y necesidades energéticas en cada momento.
Cuando eres capaz de visualizar imágenes relacionadas con el éxito, con la naturaleza, con la salud, estás en disposición de tener un discurso interior que te fortalece.

Las imágenes positivas generan mensajes positivos y se produce una espiral de crecimiento, sé por experiencia propia que no es sencillo el cambio de hábitos pero sin temor a equivocarme puedo decirte que merece la pena.

 

Etiquetado , , , , , , , , .Enlace para bookmark : permalink.

Los comentarios están cerrados.