• ....

Ejercicios de estimulación visual.

psicovidaEjercicios de estimulación visual. 

 

Ejercicios de estimulación visual
Los Ejercicios de estimulación visual, pueden ser utilizados no solo por profesores y profesionales sino que son una perfecta herramienta de la que disponen los padres.  Estos ejercicios se pueden comenzar a hacer desde que el niño es bebé  y  favorecen el desarrollo de capacidades que intervienen posteriormente en el aprendizaje como por ejemplo la cordinación oculo-manual.

El objetivo central de los Ejercicios de estimulación visual,no es otro que estimular la conciencia del estímulo visual. Provocar y potenciar la atención visual en cualquier caso con resto visual, para ello realizan las siguientes tareas visuales: fijación visual, seguimiento visual, coordinación óculo - manual.

Veamos: ¿Cómo se hacen?  y  ¿Qué estimula cada una de estas tareas?.

Fijación en el estímulo visual.

La postura más adecuada para recibir estímulos visuales es la vertical, porque el sistema visual en los humanos se ha desarrollado a partir de la posición erguida.
Siempre que sea posible el bebé, el niño o la niña deben permanecer sentados y con los pies bien apoyados, nunca en suspensión. En los casos con alteraciones motoras puede ser más adecuado utilizar un posicionador vertical (parapodium o plano inclinado) que facilita el control de la posición erguida.
No obstante debemos observar también las respuestas en otras posturas: boca arriba, boca abajo, de pie, en brazos, de lado.

Procedimiento

  • Se presenta el material delante de la cara, a unos 30-40 cm, sin moverlo. Esperamos hasta 30 segundos. Si el niño o la niña dirige la mirada hacia el lugar, mantenemos la tarjeta unos 3 segundos y la retiramos, mientras hacemos un comentario y un gesto afectuoso (MUY BIEN o similar). Es conveniente utilizar un refuerzo verbal, visual y táctil.
  • A continuación se presenta de nuevo la tarjeta delante de la cara, pero en otro ángulo y a la misma distancia (30-40 cm). Si dirige la mirada hacia el lugar, retiramos la tarjeta y hacemos un comentario y un gesto afectuoso, como en el primer intento.

Puede continuarse con la presentación de la tarjeta hasta 5 intentos, todos desde diferentes ángulos.
Si sólo se observa respuesta desde determinado punto o zona del campo visual, se presentarán las tarjetas sólo desde ese ángulo.
La fijación puede ser clara solamente en determinados momentos, y no siempre, aunque la tarjeta se presente a la misma distancia. En tal caso hay que cambiar el tipo de estímulo (objetos brillantes, molinillo de colores, caretas, etc) y observar la respuesta, incluso variar la distancia, repitiendo el procedimiento antes descrito.

Seguimiento visual

Estimulación visual

Los ejercicios de seguimiento visual se provocarán una vez que se haya observado la conducta de fijación. En el caso específico de algunos niños y niñas plurideficientes, en los que no se observa de forma clara la fijación puede utilizarse el estímulo en movimiento, como forma eficaz de provocar la atención visual.
Se trata de provocar el movimiento ocular: primero horizontal, más adelante vertical y por último diagonal y circular, en diferentes momentos del día, durante poco tiempo. Cada sesión durará un minuto aproximadamente.

  • Se presenta el material delante de la cara, a unos 30-40 cm, sin moverlo. Cuando el niño o la niña lo mire comenzamos a mover la tarjeta lentamente, en sentido horizontal hacia el lado izquierdo (hasta la altura de la oreja) y a continuación hacia el derecho, hasta 2 veces.
  • Si uno o ambos ojos siguen la trayectoria de la tarjeta la retiramos, mientras hacemos un comentario y un gesto afectuoso (MUY BIEN o similar).
  • Se repite el procedimiento, siempre delante de la cara, aumentando el número de veces en que se mueve la tarjeta horizontalmente. Puede aumentarse la longitud de la trayectoria, dependiendo de la respuesta del niño o la niña.
  • Hay que tener en cuenta que el seguimiento visual debe valorarse cuando los ojos (uno o ambos) realizan el movimiento horizontal, con o sin independencia de la cabeza. Habrá casos, aunque no se trate de bebés, que no puedan independizar el movimiento de los ojos, lo cual no es un inconveniente para el desarrollo visual.
  • Si no se observa movimiento horizontal se intentará provocar el seguimiento del estímulo en sentido vertical, o con otro tipo de objetos y en diferentes momentos del día.

  • Para estimular el seguimiento visual en sentido vertical se presentará la tarjeta delante de la cara, a 30 cm o más. Cuando el niño o la niña la mire comenzaremos a moverla lentamente : desde el centro, primero hacia arriba (hasta la parte superior de la frente) y a continuación hacia abajo (a la altura del pecho. Hay que "buscar" la mirada y provocar el movimiento de los ojos "detrás" del objeto, igual que en el ejercicio anterior.
  • Si uno o ambos ojos siguen la trayectoria de la tarjeta la retiramos, mientras hacemos un comentario y un gesto afectuoso (MUY BIEN o similar).
  • Se repite el procedimiento, siempre delante de la cara, aumentando el número de veces en que se mueve la tarjeta verticalmente.

Siguiendo el procedimiento descrito anteriormente, mover la tarjeta siguiendo una trayectoria en diagonal o circular, de forma lenta. Hay que tener en cuenta que estos no son movimientos habituales del ojo, ni por supuesto imprescindibles para un eficaz uso de la visión.

Coordinación óculo-manual

Los niños y niñas con graves problemas neurológicos presentan importantes lagunas en su desarrollo perceptivo-visual y psicomotor. En muchos casos, a pesar de que manifiestan claramente conductas visuales (miran objetos y personas, a diferentes distancias, en diferentes lugares), y tienen movilidad en los brazos y en las manos, no son capaces de dirigirlas hacia los objetos que miran para señalarlos, cogerlos o tocarlos.

Visual

En las situaciones en las que el desarrollo motor se ha visto seriamente alterado, que no interrumpido, es posible “ enseñar al cuerpo ”, para compensar una situación en la que no han podido aprender a usar conjuntamente la visión y las manos, a moverlas hacia lo que los ojos están mirando.

Las estrategias a seguir son sencillas, pero es imprescindible utilizarlas cotidianamente. Se basan en el concepto de ayuda co-activa, que consiste en que el niño realice el movimiento, cogiéndole la parte del cuerpo que es necesario mover para realizar la acción mientras está mirando. Por ejemplo:

  • Se le ofrece un objeto llamativo y conocido, colocándolo sobre la mesa o mostrándoselo delante de la cara, a unos 30 cm.
  • Cuando mire claramente el objeto se le invita a cogerlo diciéndole "vamos a coger el...".
  • El adulto coge la mano del niño o la niña (una o ambas) y la dirige directamente al objeto, ayudándole a que lo coja apretando su mano con la suya. Le dice entonces "muy bien, fíjate, hemos cogido el...".
  • Se dejará un tiempo para realizar una actividad significativa con el objeto que haya cogido. Por ejemplo, si es un vaso, jugarán a que tienen sed y beben, primero el niño y luego el adulto. Y luego beberán de verdad.

Cuando se trate de objetos pequeños será más fácil utilizar una mano, la que hayamos observado que el niño o la niña utiliza con más frecuencia, o la que corresponda a la parte menos afectada por la lesión neurológica. Ante la duda puede comenzarse con la mano derecha y comparar, después de un tiempo, si hay mejoría con el uso de la izquierda.
Con los objetos grandes, los que no pueden ser abarcados por una sola mano, deben usarse ambas manos, siempre que la afectación motora lo permita.

Etiquetado , , , , , , , .Enlace para bookmark : permalink.

Los comentarios están cerrados.